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Actividades

Bote de tapones (21-22 meses)

Descripción:

Los objetos más simples suelen resultar los más atractivos para los más pequeños y con ellos podemos encontrar una oportunidad idónea para estimularles y garantizarles un correcto desarrollo.


Qué conseguiremos:

- Descubrir nuevas formas y texturas.
- Trabajar la concentración y la perseverancia sobre una tarea.
- Estimular la coordinación óculo-manual.
- Iniciarles en conceptos matemáticos (dentro-fuera, mucho-poco, lleno-vacío, grande-pequeño.


Cómo desarrollar la actividad:

En una cesta colocaremos tapones de diferentes tamaños (asegurándonos de que ninguno entrañe peligro alguno para el niño) y colocaremos al lado un bote vacío. Le mostraremos al niño cómo hemos de realizar el movimiento que nos permita pasar los tapones de la cesta al bote y tras ello, dejaremos que sea él quien explores uno a uno cada tapón y lo deposite en el otro recipiente.

 

Emociones (21-22 meses)

Descripción:

Reconocer y controlar las emociones es una de las tareas más complejas y que mayor implicación y trabajo requiere, por lo que es esencial comenzar a descubrirlas desde edades tempranas.


Qué conseguiremos:

- Reconocer nuevas emociones y estados de ánimo.
- Iniciarnos en el juego por imitación.
- Trabajar la autoestima y el sistema emocional.
- Focalizar la atención en una determinada actividad.


Cómo desarrollar la actividad:

En primer lugar, seleccionaremos imágenes de expresiones emocionales de revistas, libros… o bien podemos realizar dibujos de caras con diferentes emociones o  fotos al niño con diversos estados de ánimo e imprimirlas. Frente al espejo y con las tarjetas de las expresiones, el adulto comenzará a imitar cada emoción y a continuación le pediremos al pequeño que se él quien ejecute dichas expresiones.

 

Bandeja relajante (19-20 meses)

Descripción:

A esta edad, los niños tienden a manifestar un mayor grado de energía y canalizarla, en ocasiones resulta complejo para ellos. Por ello, es necesario proponerles actividades que les ayuden en el manejo emocional.


Qué conseguiremos:

- Estimular la motricidad fina a través de movimientos pequeños.
- Focalizar la atención en la actividad.
- Fortalecer su autoestima y emociones.
- Alcanzar momentos de relajación y calma.
- Iniciarles en el manejo de su sistema emocional.


Cómo desarrollar la actividad:

En una bandeja, colocaremos un poco de arena fina junto con un par de vasitos o botes para que el niño pueda jugar. Podemos ofrecerle también una pala o cuchara pequeña para ayudarle en el trasvase de la arena y dejaremos que explore y guíe la actividad él mismo de forma libre.

 

El erizo (19-20 meses)

Descripción:

La acción de introducir objetos por una determinada cavidad puede parecer muy simple pero no es hasta esta edad cuando el niño comenzará a tener más consciencia y coordinación a la hora de ejecutar este movimiento.


Qué conseguiremos:

- Tener un mayor dominio de la motricidad fina.
- Fomentar la concentración en una determinada tarea.
- Desarrollar movimientos más precisos y conseguir una mayor ejecución óculo-manual.
- Entrenar sus emociones creando momentos y actos de paciencia y perseverancia.


Cómo desarrollar la actividad:

Para llevar a cabo esta actividad sólo necesitaremos un colador y unos palitos (que no entrañen peligro y no sean demasiados largos ni puntiagudos) o limpiapipas. Tan sólo hemos de presentarle el colador boca abajo e indicarle, mediante un ejemplo, cómo introducir los palitos en él. Para completar aún más la actividad, podemos enseñarle a extraerlos de nuevo y a ordenarlos en una bandeja (por tamaños o colores).

Masa sensorial (17-18 meses)

Descripción:

A esta edad, los niños ya están capacitados para llevar a cabo actividades con mayor grado de complejidad y mantener en ella la atención durante un tiempo prolongado. Experimentar y descubrir nuevas texturas es una actividad muy productiva y gratificante para los más pequeños, ya que les ayuda a desarrollar el sentido del tacto y trabajar la motricidad.


Qué conseguiremos:

- Descubrir nuevas texturas.
- Focalizar la atención en una determinada tarea.
- Desarrollar y estimular el sentido del tacto.
- Trabajar la concentración y la relajación.
- Afianzar los movimientos motrices más pequeños de la mano.


Cómo desarrollar la actividad:

El niño ya ha adquirido ciertas habilidades y capacidades que le permiten realizar movimientos más complejos, por lo que es un buen momento de implicarle aún más en las actividades. Con su ayuda elaboraremos una masa sensorial con la que jugar posteriormente (también podéis conseguir estos objetivos con plastilina). La masa se compone de 4 medidas de harina, 1 medida de aceite de girasol. Lo mezclamos todo bien y ya estará lista para jugar y moldear.